¡¡Hola a tod@s!!, volvemos a la rutina, empezamos la semana, con un plato muy rico, no necesita muchos ingredientes. Éste plato que veis, es muy sencillo de hacer y se hace en un momento, esperamos que os guste pero antes, me gustaría daros algunos consejitos.
Dar el punto exacto al arroz es cuestión de experiencia, cuando mi marido lo cocina me dice, a mi no me sale el arroz como a ti, tú le das el punto exacto, pero también dependiendo la calidad del arroz. El arroz, una vez hecho y reposado, debe quedar con el grano suelto y cocido, pero sin abrir. Yo lo suelo saber, cuando el arroz está transparente y no tenga ningún punto blanco.
Para esto, debe ponerse la cantidad de agua necesaria, que es el doble de la cantidad de arroz. No obstante, según los ingredientes que lleve (jamón, carne de cerdo, pollo o carne de ternera), habrá de ponerse más agua; en cambio, se pondrá algo menos cuando lleve pescado o verduras, que aportan su cantidad de agua al cocer.
Para que el arroz quede desgranado y en su punto, bastará con echarle, en el momento de empezar a hervir, unas gotas de limón; de esta manera, los granos quedan sueltos, aunque sea en un arroz caldoso o éste que tenéis abajo, un truco que hago siempre.
Para hacer el arroz se emplea una paellera, que es de hierro, amplia, no muy honda, con dos asas, pero resulta tan bueno si se guisa en una tartera de porcelana (de esmalte nuevo) ya no se tocará más, hasta media cocción, que se remueve un poco. Roto el hervor se cuece durante 15 minutos, al principio más fuerte, disminuyendo el calor a medida que va consumiendo el líquido, procurando que hierva igual por el centro que alrededor.
Cuando ha consumido todo el líquido se baja más del calor y se tapa durante 5 minutos. Se deja reposar 5 minutos antes de servirlo. Bueno no me enrollo más y comenzamos con los ingredientes.
Ingredientes para 6 personas:
-6 pocillos de arroz, que seria la cantidad de tu mano.
-250 grs de mejillones congelados sin la concha o cáscara.
-Una dorada u otro pescado para hacer el fumet.
-Una rama grande de perejil.
-Una cebolla.
-Aceite de oliva virgen extra.
-Guisantes o chicharos, (opcional).
-Tomate frito.
-Azafrán.
-Ajo.
-Sal y pastilla de caldo.
Preparación del fumet o caldo de pescado:
Con nuestro pescado, se hace unos cortes y lo echaremos en una olla.
En ella echaremos un trozo de cebolla, un diente de ajo, un poco de perejil, tomate frito, bastante para darle color y sabor y un poquito de sal y pastilla de caldo, echaremos en la olla agua que cubra todo, cuanto más agua lleve, más concentrado estará.
Hay que dejarlo hervir durante una hora y media, veis en la foto una flechita, tenemos que reducir a la mitad, como se muestra, en la siguiente foto.
Así hay que dejarlo, como se ve en la foto de abajo, donde indica la flecha, un caldo o fumet muy concentrado, que te servirá para cualquier plato, una vez que lo tengamos, lo colaremos y el resto del pescado, lo podemos aprovechar para hacer unas croquetas.
Cuando este frio lo congelaremos en tarritos de cristal y nada más lo cogeremos la cantidad necesaria para hacer un riquisimo plato, este es más bueno que los que se compran hechos. Si no quieres utilizar un pescado entero, le puedes pedir al pescadero, que te den las cabezas y espinas, que tengan de cualquier pescado y ellos no te cobraran nada, por lo menos a mi nunca me cobran.
Preparación de la receta:
Los mejillones lo descongelaremos en su bolsa en el frigorífico. En una cazuela amplia se pone aceite de oliva virgen extra, cuando esté caliente se agregan los mejillones escurridos del agua de descongelación. Luego se machaca un diente de ajo en el mortero con una buena rama de perejil, se deslíe con un poco del fumet anterior o caldo de pescado y se vierte sobre los mejillones, removemos. Esperamos unos minutos, pasados los minutos se agrega a los mejillones el fumet, (el doble que de arroz), cuando rompe a hervir se añade el arroz y si queremos la carne del pescado, (yo no le eché, porque hice croquetas con ellas, pero eso depende de cada uno). Se remueve hasta que rompe de nuevo el hervor, se sazona de sal y azafrán, se echan unas gotas de limón y si queremos echaremos unos cuantos guisantes congelados, se deja cocer a fuego vivo durante 15 minutos tapado, disminuyéndole el calor a medida que va consumiendo el líquido, removiendo de vez en cuando para que no se nos pegue en el fondo.
Pasados estos 15 minutos se aparta del fuego y se deja reposar destapado, durante 5 minutos, antes de servirlo. ¡¡Buen provecho!!
Receta elaborada por: Carmen
Fuente: Ideada por mi.