¿Quién se puede resistir a un kilo de mejillones por 2 euros, bien hermosos? Pues yo no, y además frescos... frescos que eran. La mayoría de las veces los suelo hacer al vapor, con picadillo, en tomate, pero me gusta experimentar en la cocina con ingredientes básicos y darle mi toque personal. Además, me regalaron un hermoso manojo de cebolletas que había que darle salida; pensé: mejillones, cebolletas, que tengo más por aquí..., ¡¡¡ya está!!!.
Así que, me remangué, me até mi delantal de faenas y... a la cocina que nos vamos. Quedamos muy satisfechos con el resultado, los próximos dicen mi familia que los haga así, pero que anotara la receta que luego se me olvidaba y no salen igual; cómo me conocen..."despistá" que es una...jejeje.
Os dejo con este plato tan económico y con un resultado excelente.
Ingredientes:
-1 kilo de mejillones frescos.
-100 ml. de vino blanco.
-75 ml. de aceite de oliva virgen extra.
-350 grs. de gambas arroceras.
-6 cebolletas frescas.
-1 hoja de laurel.
-4 cucharadas de tomate frito, si es casero mucho mejor.
-2 cucharadas colmadas de perejil fresco picado
-1 cucharadita de pimentón dulce.
-1 vaso de cocción de los mejillones.
-1 vaso de cocción de las cáscaras de las gambas.
-Sal.
Preparación:
1.- Lo primero que tenemos que hacer es limpiar muy bien las conchas de los mejillones, utilizo un cuchillo para ello, y voy raspando las conchas con él. Una vez limpios lo ponemos en una olla alta con un vaso de agua, el vino, la hoja de laurel y un pellizco de sal. Cocemos tapado y cuando empiece a hervir dejamos entre 2-3 minutos sin destapar la olla, para no perder el agua. De aquí, reservamos un vaso de cocción colado de los mejillones.
2.-Por otro lado, pelamos las gambas y resevamos. Cocemos las cáscaras en un cazo con agua. De aquí reservamos también un vaso colado de la cocción.
3.-En una sartén ponemos el aceite de oliva junto con las cebolletas cortadas en láminas. Freímos con cuidado de que no se nos quemen, a continuación añadimos el perejil y las gambas y salteamos un poco.
4.-Añadimos los dos vasos de la cocción que habíamos reservado, el tomate y el pimentón dulce. Dejaremos que se cueza a fuego lento, hasta reducir a la mitad. De vez en cuando, movemos.
5.- Por otro lado, los mejillones le quitamos una concha y lo dejaremos en la otra y lo vamos colocando en una fuente de servir.
6.-Una vez reducida la salsa, la añadimos por encima de nuestros mejillones. Servimos caliente y a disfrutar de este gran marisco tan sano y tan asequible para nuestros bolsillos.
Nota: Sí os sobra agua de la cocción, lo congelamos que siempre viene muy bien para otros platos.
Fuente: Propia.
Receta por: Mila.













